Ultimamente se habla mucho del Interim Management, o dirección flexible, y existe gran desconocimiento acerca de lo que es y como funciona este servicio.

El Interim Management es un servicio que se presta a las empresas, a través de directivos con amplia experiencia, para cubrir una necesidad concreta o proyecto específico, o gestionar un periodo de transición, cambio o evolución en una organización, durante un periodo de tiempo determinado.

Existen en el mercado empresas dedicadas y focalizada exclusivamente a prestar estos servicios de Interim Management lo que conlleva unas garantías tanto para las empresas clientes como para los propios directivos.

El directivo debe ser senior, acreditando una trayectoria y experiencia de más de 18 años en la gestión de empresas o en un área específica. El tiempo medio de esta clase de servicios, oscila entre 6 meses y 2 años. Y el objetivo del servicio es resolver un necesidad concreta o situaciones específicas que atraviesan las organizaciones, tales como, sustitución temporal de un cargo directivo, gestión de un cambio organizacional, desarrollo de nuevos negocios o expansión hacia nuevos mercados, gestión del crecimiento empresarial, y consolidación y profesionalización de una startup.

Trabajar como Interim Manager es muy diferente a ser empleado fijo en una empresa. Como su nombre indica, es una relación “temporal” con las ventajas que ello conlleva. Para ser un Interim Manager, más allá de la experiencia, conocimientos y sentido común necesarios, se requieren una serie de valores personales, como la responsabilidad, eficacia, objetividad, compromiso, sinceridad, empatía y capacidad de entender al cliente. Estos valores son clave para involucrase con éxito en este tipo de servicios.

Cada vez es mayor el auge que está teniendo estos servicios de Interim Management. Por un lado, para los directivos desvinculados de las empresas, como una nueva oportunidad profesional en las que pueden contribuir con su experiencia y conocimientos, y por otro, para las empresas clientes de estos servicios, por los resultados que aportan. Son muchos los casos de éxito de empresas que contratan estos servicios y el índice de recurrencia es creciente

La prestación de servicios de Interim Management, o de dirección flexible, se realiza a través de un equipo de profesionales cualificado que se integran con las organizaciones, aportando soluciones innovadoras e implementándolas con rapidez y eficacia. Es un servicio prestado por profesionales ajenos a la empresa, por lo que verán la situación desde una perspectiva diferente, aportando objetividad, frescura y eficacia para resolver el problema.

Las relaciones entre la empresa contratante, la empresa prestadora del servicio de Interim Management y el directivo se basan en relaciones contractuales de naturaleza mercantil.

Los Interim Managers constituyen sin duda una excelente solución ante en situaciones difíciles, lo que proporciona una ventaja estratégica ante nuevos problemas o ante aquellos para los que la compañía no tiene un profesional con garantías de gestionarlo con éxito.

El tema económico del servicio constituye una ventaja para la empresa por cuanto no es un coste de estructura. La contraprestación se acuerda con carácter previo, en función, entre otros, de la complejidad del trabajo a realizar, el nivel de seniority que se requiere, la duración del servicio, lo que facilita con claridad el coste que supone para la compañía. Y se paga por factura mensual y  únicamente por el tiempo trabajado: no hay vacaciones, permisos, formación…

La rentabilidad y rendimiento de la inversión realizada por las empresas contratando los servicios de Interim Management está demostrada. El retorno de la inversión es claro y tangible. La generación de valor que aportan los directivos es apreciable y las expectativas de los clientes son superadas con creces, según lo demuestran las encuestas de satisfacción tras los servicios prestados. Un interim manager trabaja al 100% centrado en los objetivos y expectativas establecidas, lo que garantiza el resultado e implica una alta productividad y gran compromiso. El nivel de ahorro que se consigue con este servicio representa varias veces el coste que genera, con el añadido de que su coste es temporal, mientras que el ahorro permanece en la empresa.

El hecho de ser un servicio prestado por profesionales externos facilita una rápida integración y una colaboración fluida y completa por parte del resto de los directivos de la organización, que no ven en él un competidor en su carrera, sino una persona que viene a ayudar y colaborar. Incluso al aportar una visión externa se convierte en un importante agente del cambio y dinamiza la compañía.

Otras ventajas adicionales de estos servicios para los clientes, es que los representantes de la empresa de Interim Management, mantienen una intelocución constante con los responsables de la empresa contratante para resolver las incidencias que pudieran surgir. A través de esta estrecha relación se puede reenfocar el servicio, subsanar aquellas cuestiones que afectan al desempeño del directivo, o incluso sustituir al directivo sin coste para el cliente.

Por tanto se visualizan los beneficios que esta modalidad profesional aportan a las empresas y ello es lo que está generando el auge y crecimiento en nuestro país.

Escrito por: Carla Salcedo

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